AUTOR:
STEPHANY RIVAS.
LUGAR DE NACIMIENTO: PORLAMAR, ESTADO NUEVA ESPARTA.
FECHA DE NACIMIENTO: 12/JUL/1995.
NACIONALIDAD: VENEZOLANA.
I.U.P SANTIAGO MARIÑO EXTENSIÓN PORLAMAR.
ESCUELA DE ARQUITECTURA.
Las primeras civilizaciones de
la Historia se desarrollaron en Mesopotamia, Egipto, India y China hace unos
5,000 años. Todas reciben el nombre de civilizaciones fluviales porque se
desarrollaron a la orilla de grandes ríos: el Tigris y el Eúfrates en Mesopotamia;
el Nilo en Egipto; el Indo en la civilización india; y el río Amarillo en
China. Las orillas de estos ríos estaban ocupadas por tierras muy fértiles y
fáciles de regar, lo que provocó un gran desarrollo de la agricultura.
Hace unos 12.000 años, el modo
de vida de los seres humanos que habitaban determinadas zonas geográficas
comenzó a transformarse radicalmente. Las ocupaciones depredadoras, como la
caza y la recolección, fueron sustituidas poco a poco por otras de carácter
productivo, como la domesticación de animales y el cultivo de la tierra y, de
esta manera, las sociedades de Homo
sapiens abandonaron
paulatinamente el nomadismo y la economía de subsistencia para convertirse en
sedentarias y productoras de sus propios alimentos.
El complejo proceso que
permitió a estos grupos pasar de una economía depredadora a una productora
recibe el nombre genérico de neolitización,
aunque con frecuencia también se utiliza la expresión “revolución neolítica”.
El Neolítico,
que no debe entenderse como un período cronológico concreto, sino como una
etapa dentro de la evolución de las diferentes sociedades humanas, tuvo una
difusión casi universal, aunque no surgió al mismo tiempo ni se desarrolló con
un ritmo uniforme en todas las regiones del planeta -en lugares remotos,
todavía hoy pueden encontrarse culturas neolíticas.
Cada núcleo original, que
coincide con zonas de la Tierra donde existían animales y plantas susceptibles
de ser domesticados -como Oriente Próximo, China, Mesoamérica o la región
andina-, evolucionó y se difundió de forma independiente. Así, no se puede
hablar de una “cultura neolítica“, sino de infinidad de éstas. Cada
cultura surgió y se desarrolló en un entorno natural distinto y,
consecuentemente, tuvo que adaptarse a recursos y materiales muy dispares. Una
de las principales razones de la transformación económica y cultural vivida por
las sociedades humanas se encuentra en el cambio climático que se produjo al
finalizar la última glaciación y que inauguró el período Holoceno, el último de la actual era geológica.
A finales del Paleolítico, sin
embargo, la humanidad ya había adquirido la madurez cultural y el progreso
técnico necesarios para afrontar este reto. Así se inició la etapa de
transición al Neolítico que los historiadores y arqueólogos denominan
Mesolítico, durante la cual, gradualmente, los cazadores y recolectores
aprendieron a controlar la producción y el consumo de los alimentos.
PRIMERAS CIVILIZACIONES
La civilización, según parece
confirmar la arqueología, empezó en Sumer.
En esta pequeña región de la Baja Mesopotamia, anegada hasta finales del
Neolítico por las aguas del mar, las avanzadas sociedades agrícolas de la Edad del Cobre encontraron un paisaje inédito
en el que crecer y prosperar.
Pero
para conseguirlo, primero, tuvieron que organizarse y aprender a controlar las
crecidas de los ríos.
Las sociedades salidas de este
nuevo modelo económico, imbuidas por un profundo espíritu religioso y
plenamente jerarquizadas, vieron cómo sus antiguas aldeas se convertían en
grandes ciudades y, pronto, se toparon con la necesidad de poner orden a su
complejo funcionamiento interno. Esto aumentó el poder de aquellas personas que
habían dirigido y coordinado el progreso colectivo y, de tal suerte,
aparecieron los primeros líderes políticos y religiosos.
La prosperidad de las ciudades
sumerias cimentó luego gobiernos de reyes independientes, que entre 2800 y 2350
a. C. se disputaron el dominio de la región. El triunfo, sin embargo, fue para
un príncipe extranjero. El semita Sargón fundó sobre la civilización sumeria el
Imperio acadio, el primero de la Antigüedad, e inauguró un proceso secular por
el cual los pueblos de pastores nómadas invadirían las fértiles tierras de
Mesopotamia a cambio de asimilar la cultura de los vencidos.
CIUDADES MEDIEVALES.
Las ciudades
medievales nacieron con la expansión agrícola iniciada en el siglo XI
que generó prosperidad económica y favoreció los intercambios comerciales, que
se realizaban en núcleos urbanos ya existentes, aunque despoblados desde el fin
del Imperio Romano. Estos intercambios también se llevaban a cabo en
los castillos y
en los monasterios del
feudo, especialmente si estaban situados en alguna ruta comercial transitada
o tenía puerto.
Las
ciudades medievales estaban rodeadas de altas murallas para
su protección. En sus puertas se cobraban los impuestos sobre las mercancías
que entraban en la ciudad. Las puertas se cerraban por la noche pero por el día
permanecian abiertas. El ambiente de las ciudades era muy insano. Pocas calles
estaban empedradas, por lo que se caminaba entre el barro. Las ciudades
carecían de alcantarillas y
los desperdicios de las casas se arrojaban directamente a las calles. Por ellas
correteaban también los animales domésticos (gallinas, cerdos, etc.)
que poseían algunos habitantes.
VER VIDEO: https://www.youtube.com/watch?v=QOvY2gzDuvU
ROMANICO
El estilo románico es aquel que predominó en Europa occidental
desde aproximadamente el año 1000 hasta el siglo XIII cuando fue reemplazado
por el estilo gótico. El estilo románico es identificable principalmente a
nivel arquitectónico, no encontrándose ejemplos tan claros y reconocibles del
mismo a nivel pictórico o escultórico.
El estilo románico recibe su nombre debido a que mantuvo ciertas
características básicas del estilo arquitectónico del ya caído Imperio Romano.
A estos elementos se le sumaron rasgos específicos que tendrían que ver con la
búsqueda de mayor seguridad y protección ante las posibles invasiones de
bárbaros y de legiones de vándalos. Algunos de los elementos más sobresalientes
del estilo románico en arquitectura son la utilización de la piedra como
principal material (la cual daba más fortaleza y firmeza al complejo frente a
posibles ataques externos), pocas y escasas aberturas (ventanas o portones) que
buscaban mantener la calidad de firmeza de la estructura pero que impedían el
paso de luz natural, el arco de medio punto, el uso de capiteles sobre las
columnas, la presencia de murallas, torres y otros espacios que protegieran a
la construcción en general.
Las construcciones románicas fueron muy características para
castillos, que pudieron alcanzar gran complejidad, pero también para iglesias,
monasterios y diferentes construcciones civiles de la época.
CIUDAD
BIZANTINA.
Bizancio (griego antiguo Βυζάντιον, Byzàntion, latín Byzantium)
fue una ciudad griega, capital
de Tracia, situada
a la entrada del estrecho del Bósforo, sobre
una parte de la actual ciudad de Estambul, y que
ha ocupado un lugar destacado en la Historia desde
su fundación. Durante diez siglos (V-XV)
resistió todos las tentativas de conquista de sus diferentes enemigos, hasta
su caída en manos de los turcos otomanos el 29 de mayo de1453, lo que marcó su fin de ciudad greco-romana e
inició el de ciudad otomana, con el nombre de Estambul.
Se
encontraba en un lugar estratégico, desde donde se podía controlar la
navegación entre Europa Oriental,
los Balcanes,
el mar Egeo y
el norte de África,
incluyendo a Egipto y Asia Menor.
Según Polibio en Historias,
la ubicación por tierra no era tan favorable, pero por el mar controlaban la
entrada al Ponto
Euxino, por lo que nadie podía pasar sin su consentimiento.
En la zona del Ponto se comerciaba con esclavos y
era rica en artículos de primera necesidad como ganados y otras mercaderías de
primera calidad como miel, ceray salazones de
pescado, además de gran variedad de vinos y trigo.
VER VIDEO: https://www.youtube.com/watch?v=D-BbGNuQQZM



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